domingo, 23 de agosto de 2009

El Secreto de la Vida Japonesa

japonesa

Según los expertos, el secreto de la larga vida de los japoneses está en su alimentación. La dieta nipona no pasa de las 2.300 calorías diarias para los hombres y 1.950 para las mujeres. Estos números hacen que la dieta japonesa se ajuste perfectamente al patrón ideal de composición: un 12% de proteínas, un 25% de grasas y un 63% de hidratos de carbono, lo que la incidencia de las enfermedades cardiovasculares y de cáncer sea muy baja en este país asiático.

Antes de que Japón abriera sus puertas a países extranjeros, el pueblo japonés no comía carne. Granos enteros como el mijo, el sorgo y el trigo sarraceno se cultivaban en rotación con cebada y legumbres. La gente comía principalmente esos granos enteros con miso, pickles, vegetales, vegetales marinos y algunos peces.

La cocina japonesa tiene un sinfín de características. Destaca su riqueza en matices, llamativos colores y su profundo sabor exótico. Por estas razones la expansión de este tipo de cocina es habitual hacia Europa y, principalmente, hacia Estados Unidos, donde están emigrando los cheffs más prestigiosos de esta cocina.

Sabrosa, aromática, estética y con un punto de exotismo, la dieta japonesa es un cúmulo de mezclas. Platos crudos, cocidos, fritos y marinados. Se busca sobre todo una máxima; que los sabores de los platos deben respetar los del alimento, por lo que se huye de las especias y de las salsas que pueden variar el sabor original del plato.

Las algas son, sin duda, parte importante de la dieta japonesa, aunque el occidente aún no están muy introducidas. Son ricas en minerales y en calcio. El mijo contiene hierro, fósforo y vitamina A. El tofú es una especie de cuajada o queso de soja. Destaca por su riqueza en proteínas, hierro, calcio y vitamina B. Todo unido ofrece como resultado una dieta completa y sana.

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